Ulldemolins
"Pinguinos o amotonamiento?"
El pasado día 19 tuvo lugar la reunión menos numerosa
de nuestro club, aunque no por eso falta de emociones.. A las diez y
cuarto sólo éramos tres los que nos encontrábamos
en el sitio x a la hora prevista ( Jordi, Salva y un servidor) .
Motos relucientes y depósito lleno, como de costumbre.. Menos
mal que al poco rato apareció Dani y casi al momento Canyamás.
Tras discutir si nos acercábamos o no hasta el lugar donde se
celebraba el amotonamiento decidimos tirar y ya veríamos.. Como
me llevé un mapa la cosa parecía pan comido, pero os aseguro
que Ulldemolins está en el culo del mundo. Enfilamos la n-340
tras equivocarme de salida en la nII (me salí en St. Viçents
del Horts). La subida Hacia St. Sadurní transcurrió con
una serie de buenas curvas y posterior retención en Vallirana
(para variar). Antes de llegar a Vilafranca nos paramos a comentar lo
bien que van los guantes de invierno (o lo bien que deben ir para los
que no los tenemos..). Canyamás que ya avisó que tenia
que estar de vuelta pronto decidió tomar dirección opuesta
a la nuestra y Dani que no se atrevió a dejar sólo a Canyamás
también nos abandonó. Tras un café un poco más
adelante los que quedamos al pié del cañón decidimos
echar el resto y con un par de pistones nos enfundamos de nuevo el casco
y .. pa bajo¡¡
Tras diversas equivocaciones (no sé porque me dejan tirar
a mí primero..) y después de un puerto de montaña
alucinante de curvas y más curvas –uuuuaaa¡¡¡-
llegamos a un pueblo en el que un hombre nos dice que Ulldemolins es
el siguiente pueblo y que pallá to recto.. Lo que no nos dijo
el pallo es que entre ese pueblo y Ulldemolins está la peor carretera
que existe en el mundo. De verdad que no exagero, 30 por hora y se iba
en las curvas debido a la gravilla (menudas heladas tiene que pegar).
Cuando ya pensábamos en una nueva equivocación.. un atisbo
de civilización¡, Ulldemolins, un montón de motos
y un montón de frío. Estrujadilla de cara a la galería
antes de llegar al prado donde aparcaban todas las motos y cuando llegamos
nos dan una tablilla para la pata de cabra (que no se hunda en la hierba)
y unos botes de aceite de mezcla (Cepsa, sobran los comentarios).
La verdad es que pasamos algo de frío en ruta, pero como
hacia solecito se aguantaba bien. Al llegar allí se nubló
y soplaba un vientecillo... Habría unas cien personas y
unas cincuenta motos con sus correspondientes tiendas de campaña
y carpas de la organización. Al poco apareció misto pero
sin su RD a lomos de una TDM y bien acompañado.. Tras ver que
íbamos a pasar más frío que Leonardo di Caprio
en el Titanic decidimos comer bien en un restaurante del pueblo y no
tardar mucho en enfilar camino de Barcelona para aprovechar las máximas
horas de sol.
El camino de vuelta decidimos hacerlo por autopista, ya que después
de las horas que nos costó llegar al dichoso pueblo no era cuestión
de llegar a casa muy tarde. Salva y Jordi tiraron más rápido
pero es que a mí me duele castigar mi moto por autopista y me
metí a rebufo de un camión que me cortó el aire
hasta llegar a casa tiritando, eso sí, pero después de
haber bajado hasta Tarragona en plena ola de frío.. Con dos pistones¡¡¡
Elsie